Artículos

Hospital británico readmite a la enfermera suspendida por rezar

Opciones Opciones
El "North Somerset Primary Care Trust" se puso en contacto con Caroline Petrie este jueves con la noticia de que podría reanudar sus responsabilidades en el hospital en unos días.

La enfermera de 45 años había preguntado a una paciente si quería que rezara por ella. La paciente en cuestión, May Phippen, de 79 años, dijo que no se había sentido ofendida sino que comentó de pasada a otra enfermera que el ofrecimiento le resultó extraño, y que podía resultar ofensivo para otros pacvinetyes.

De resultas, Petrie fue llamada a consultas disciplinarias por "no mostrar un compromiso de igualdad y diversidad".

Los responsables del hospital informaron de su readmisión, el jueves por la noche, afirmando que son "agudamente conscientes de la importancia de una creencia espiritual individual".

Declara: "Reconocemos que Caroline sintió que estaba actuando en el mejor interés de sus pacientes. Para algunas personas creyentes, la oración es vista como una parte integral de la atención sanitaria y del proceso de curación".

"Es aceptable -añade la declaración- ofrecer apoyo espiritual como parte del tratamiento cuando el paciente lo pida".

El hospital expresó su apoyo a "Caroline y otros miembros del equipo que tienen fe", para que sigan "ofreciendo tratamiento de calidad a pacientes mientras siguen comprometidos con sus creencias".