Mensaje episcopal con motivo del
A todos los participantes del 2° Congreso de salud, vida y familia:
De acuerdo a los mensajes más actuales del Papa Benedicto XVI, los temas de la vida y la familia, que implican la salud física, mental y espiritual, se ha organizado el nutrido e interesante contenido del 2° Congreso de salud, vida y familia. Bienvenidos sean todos a esta amada Arquidiócesis yucatanense.
Con la alegría de la pascua, en este año paulino, proclamamos con el apóstol de las naciones: “¿Dónde está muerte tu victoria?” (1Cor 15,55), para referirnos al don de la vida humana, que por designio de Dios se origina en el seno de la familia; se fortalece con la vida de gracia a lo largo de nuestra existencia, participando del dinamismo de la gran familia de Dios, que es la Iglesia peregrina que cumple el mandato misionero del Resucitado, y culminará con el término de la vida terrenal, al ser llamados a entrar a la casa del Padre y participar del banquete eterno, para gozar con la comunidad celestial de la pascua que no acaba.
“El amor de la familia sana y da vida”. Convencidos de lo oportuno de este lema que ha guiado los pasos de los organizadores y colaboradores para este homenaje tan noble y digno a la vida humana y a la familia, pedimos junto con ellos la bendición de Dios para la realización de este evento, que será una nueva motivación para que todos nosotros, como “discípulos y misioneros de Jesucristo, tengamos vida en su nombre” (Documento de Aparecida, 1).
Estamos muy agradecidos por tener como invitado de honor en este Congreso al Emmo. Sr. Cardenal Ennio Antonnelli, Presidente del Consejo Pontificio para la Familia, quien gustosamente ha aceptado acompañarnos. Del mismo modo con gratitud valoramos la presencia del Sr. Nuncio Apostólico en México, Christophe Pierre, de los demás Sres. Obispos, sacerdotes, personas consagradas y laicos que han respondido a esta proclamación del Evangelio de la vida. Igualmente, a nombre de todos, agradecemos el apoyo de nuestras autoridades civiles.
Que la Virgen Inmaculada de Izamal, patrona de esta sede de la Provincia eclesiástica de Yucatán, nos ayude a mantenernos como Ella en la actitud de discípulos misioneros y nos acompañe en la importante tarea de ser testigos de la vida, del amor y de la esperanza.
Mérida, Yucatán, México. 30 de abril de 2009